jueves, 10 de mayo de 2012

Otra vez mamá!

Otra vez a mamá!
Marco se apretaba a su lado, mientras sollozaba, ella lo miraba con los ojos nublados por la humedad de esa tormenta de lágrimas que se negaba a liberar, él la apretaba escondiendo su rostro sobre su costado, su cuerpo enorme, de hombre, parecía no caber en  esa cama en la que tantas veces se había refugiado de niño, de adolescente y ahora ya a sus 26, seguía siendo el refugio natural mas óptimo para esas necesidades del alma, necesidades como la de hoy, que lo llevaron corriendo a casa de mamá, para llorar a su lado.
Llego a su departamento antes de lo acostumbrado y encontró a su novio, con quien vivía desde hacía 6 meses besando a uno de sus amigos en la sala, ambos descalzos, las camisas tiradas sobre la alfombra, y la correa de uno de ellos  desajustada,  con el botón del pantalón tentado a liberar la batalla propia del sexo alocado, pecador y apurado, ellos se sorprendieron, Marco atinó a decir un par de groserías y a botarlos de la casa, así medio vestidos o medio desnudos, luego salió apresurado, condujo ofuscado y por esa inercia que permite la vida, llego a casa de mamá, se instaló a su lado, en la cama en la que tejía mientras escuchaba la radio y liberó sus lágrimas como un niño.
Era el refugio de siempre, el lugar en que se sintió el hombre mas débil pero al mismo tiempo mas protegido, el lugar en el que ha humedecido sus ojos desde que los niños del colegio lo trataban de mariquita y golpeaban al salir de clases, donde lloró cuando no se entendía, cuando los demás estaban con ellas y a él le gustaban ellos, donde confesó entre lágrimas que era gay, donde lamentó mil desilusiones o frustraciones, donde las lágrimas lo hicieron fortalecerse en sus problemas, donde ahora acudía para encontrar eso mismo, encontrarla a ella.
El nunca escucho reproches o reniegos, solo sintió unos brazos fuertes que lo apretaban hacia ese cuerpo cálido lleno de amor, unas manos que se mezclaban en su pelo en un ir y venir rítmico que conseguía llevarlo al sueño reparador, un aliento cálido que le susurraba calma, una energía que parecía hacerlo nacer nuevamente cada ve que acudía a ella. Ese refugio incomparable que solo era posible en la compañía de ella, porque era de ella, porque era ella misma.
Que habría sido de él sin ella… que sería de él sin ella… que será de él cuando ella no esté ella…
Tras el sueño, ella lo anima con una tasa de te caliente, lo invita a dormir en casa esa noche y a dejar para mañana, con mas luz, ese sentir estúpido del desencanto, esa conversación pendiente, ese fin que ella promueve como un nuevo inicio, en alguien mas fuerte, con mas experiencia, en su hijo, a quien ama de esa única forma que conoce, como una madre ama a un hijo.
El mira, y sonríe, como siempre… no tiene que agradecer nada, así es su suerte, le toco ella.. y es feliz por eso, es feliz pese al amargo momento vivido, pese a todo.. ella basta …
Feliz día para ella, para ellas… Nuestras mamás..

martes, 24 de abril de 2012

Un saludo Ajeno


Espero conseguir que mis líneas puedan reflejar aquello que me pediste que hiciera.. Pero tu sentir, me queda corto, quisiera al menos reflejar un tanto de ese tu mundo.
 ….“Me apuro a llegar a casa, es perfecto concluir cada jornada sabiéndote ahí,  o por llegar a ella, al encuentro, a ese encuentro que cada tarde nos recuerda que estamos vivos, vivo por ti, y tu vivo para mi.
Es perfecto el despertar a tu lado cada día, el sentir tu aliento en la mañana, ese que no es el perfecto pero es el que mas adoro, oír tu voz ronca darme el buen día, sonriente a medias y extendiéndote por sobre la cama, por sobre mi, rosando tu piel tibia con la mía, insinuándote cuando el tiempo aún nos lo permite, haciéndome el amor con dulzura y torpeza, retomándolo con esa destreza que nos han dado los años, concluir sonriente con una carrera al cuarto de baño, sentir  el canto en la ducha mientras aun me afeito, poner café en la mesa mientras anudas tu corbata, esperarte en el auto mientras paseas al perro, escogerte la camisa del día, escuchar tus reclamos, es perfecto saberte mio, y tener esa exclusiva desde hace ya 6 años, es perfecto.
Hoy te escuché hablarle de mi a mi madre, ella te interrogaba seguramente por mi ausencia, el trabajo me tubo loco, y tu le explicabas que incluso estaba ausente para ti, los ojos te brillaban y esa chispa vital al decir mi nombre , me hizo recordar lo que siento cuando hablo de ti, cuando te extraño, cuando  te sé mio y lejos, cuando tardas, cuando te necesito, cuando recuerdo que existe necesidad de ti, cuando siento que es mutua la dependencia, y que ella nos da calma, nos da el uno al otro, y juntos nos enfrenta al resto a la vida, me hace feliz, saber que es perfecto.
Hoy, como cada día, te vuelvo a pedir que seas mio, que cuando calces ese anillo al dedo, ese que lleva mi nombre, y que intercambiamos al renovarnos tras un año juntos, lo hagas sabiendo que simboliza lo que siento, que nací para ser tuyo,  y que, lo que hago, es para hacer que tu mundo sea feliz, mejor y de ambos……”

Feliz un día mas, un año mas, una vida juntos, con amor..

 Y con el aprecio a ambos…




miércoles, 18 de abril de 2012

Ansias

Ansia..
Unas piernas largas transitaban por la sala de la casa, Gustavo las veía ir y venir desde su cama, eran de un huésped que lo había sorprendido  esa madrugada  y que permanecería una noche, de paso a otra ciudad. El movimiento repentino agitaba la calma de su pequeño departamento, el cuarto de visitas, por cierto el único cuarto adicional, estaba atestado de mochilas, bolsas y caos, pero Gustavo estaba atento a esa danza descalza que recorría su sala.
Juan muy joven y alto,  superaba el 1,80 de estatura, poseía un porte peculiar, propio de quien ha hecho danza toda su vida, delgado, de hombros poco anchos, de abdomen plano, de nalgas redondeadas, de piernas torneadas, de pies firmes y tobillos afilados, de piel suave y desnuda de bellos,  circulaba en un bikini de algodón muy cómodo y un polo ancho. Movía todo, acomodaba las cosas o las desacomodaba, buscaba y no encontraba y repetía la búsqueda, entre una y otra cosa miraba de reojo a Gustavo, le coqueteaba seriamente, se insinuaba, sabía que él lo miraba, mostraba con más detalle sus zonas desnudas, Gustavo no podía disimular que estaba excitado.
La mirada de Juan era tentadora, se fijaba en los ojos oscuros de Gustavo, la detenía brevemente para luego desviarla a sus labios, y fijarse en ellos con necesidad, recorría los suyos con la lengua, humedeciéndolos, su mano recorría su abdomen, levantando la polera y mostrando sutilmente una genitalidad inflamada, y ansiosa.
Gustavo intentaba desviar la vista pero el deseo le ganaba, pretendía entender la música que sonaba de fondo, pero los latidos de su corazón eran más fuertes, quería huir al baño y refugiarse en ese espacio de privacidad, pero el baño estaba de camino al encuentro de Gustavo,  cerró los ojos y giró el cuerpo, no podría, no debería,  pero la imagen de esas piernas largas y lustrosas, de esas nalgas generosamente formadas y de ese abdomen tenso lo tenían ansioso. Se volvió bruscamente para buscar nuevamente la mirada de Gustavo y lo encontró a su lado, junto a la cama, de pie y desnudo,  las manos del huésped guiaron  a las de Gustavo a recorrer su cuerpo, ambos se tumbaron en la cama, la visita se hizo extraña, encantadora, diferente, la partida se pospuso, el cuarto de huéspedes permaneció caótico, la cama de Gustavo jamás tan cálida.

domingo, 4 de marzo de 2012

Ausente!!

Pese a los intentos, aun bloqueado.. asumo que pasará.. asi q me tengo paciencia, espero que quienes me leen, me la tengan tambien.
Espero retomar pronto... tiene que pasar..
CarlosD

lunes, 13 de febrero de 2012

Un 14 perfecto

Pese a mi soledad, quisiese que fuese así, mí hoy.
Hoy le hago la pasada al sueño, para sonreír mientras escribo estas líneas dedicadas a ti, hoy tengo más vivo que nunca el calor de tu aliento, el timbre de tu voz, el brillo de tus ojos, el color de tus labios, la fuerza de tus manos, lo perfecto de tus formas, lo maravilloso de sentirte mío. De sentirme querido.
Hoy le arranco a mi orgullo un espacio para reconocerme sensible, perdido, dominado, enamorado y me encanta, porque es de ti, porque es por ti.
Hoy no reparo en nadie, ni en nada, hoy es preciso no hacerlo, quisiera que las flores en la sala sean esas que te encantan, que la música que  suena, sea aquella que mueve tu alma, que los colores que me vistan ,sean esos que roban tu mirada,  que mis caricias encuentren esos rincones que tu prefieres, que los sabores que te provea, te den ese place previo al placer final que coronará la noche.
Hoy, no miro a nadie a mi alrededor, los ignoro, no escucho consejos, no los necesito, no veo el reloj, el tiempo es mío, no me canso con nada, tu eres mi energía, no estoy solo, tu eres mi mundo, y hoy, lo entiendo, hoy más que siempre.
Hoy 14 de febrero, en que la amistad puede ser premiada si de amor se trata, en que las sonrisas cómplices son por latidos unísonos, en que la vida debe celebrarse el doble si no se está solo, he decidido lo imposible, amarte más que siempre y por  más tiempo que  la vida, hacerlo sin pensarlo, ya que solo lo siento, y seguir mañana y mis demás días prolongando este que parece ser el día perfecto.
Para todos mis amigos, lectores y demás.. Pero mucho més para aquellos que el día de hoy, celebran con quien aman… Feliz 14.
CarlosD

martes, 7 de febrero de 2012

Bah que tío!!!


Bah Que tío…
Rubén había llegado a la casa de playa de su tío, esperaba pasar una semana de vacaciones plenas, disfrutando del sol, el mar y los amigos que vivían cerca al balneario exclusivo en la que  José, su tío, tenía una  casa frente al mar,  esta vez Jairo, su amigo de la universidad se quedaría con él.
Hacía tiempo que no veía a su tío, en casa se comentaban cosas extrañas de él, tenía 45 años, andaba soltero, y no se le había conocido enamorada, las malas lenguas (todas en realidad) gritaban que era gay y que esa era la razón de su pseudosoledad.
José los esperaba algo animoso en su casa, había dispuesto dos habitaciones para cada invitado, pese a que su sobrino había manifestado evitar inconvenientes y a compartir el cuarto con su amigo, el tío había insistido,  la casa era amplia, una terraza frente al mar, una sala amplia, un comedor fresco, la cocina funcional y un pasadizo con tres habitaciones , dos baños, en la parte de atrás una cochera para 3 autos y el cuarto inmenso de su tío, que solía pasar varios meses del año en esa residencia de verano, esa primera noche fue de conversaciones y algo de trago, Rubén se percató del brillo de los ojos del tío al observar a Jairo y lo que le pareció extraño además, era la confianza que se permitía Jairo para con él tío recién conocido.
Rubén tenía 45 años, era bajo de estatua, su peso superaba en creces lo adecuado, un abdomen prominente emergía de sus pantalones cortos, las piernas delgadas y velludas, las manos suaves y cuidadas, tenía la cabeza redondeada, la calvicie solo había dejado algo de cabello sobre las orejas, su frente amplia brillaba y en ella un cielo de pecas invadía el vacío. Las cejas gruesas y los dientes perfectos, una sonrisa pícara coronaba el perfil de gracioso, gentil y coqueto.
Rubén y Jairo estudiaban juntos, se conocían hacía ya dos años, ambos de 20 años, Jairo era un tipo muy social, de fácil trato, peculiarmente guapo, tenía un rostro afilado de mentón cuadrado, era alto como de un metro ochenta, el pelo dorado y lacio lucía alborotado adrede sobre su cabeza, las cejas pobladas y la barba crecida lo denotaban francamente un naufrago muy atractivo de brillantes ojos verdes, era delgado, de hombros estrechos, abdomen plano y en mosaico,  de nalgas saltonas y piernas largas, delgadas y torneadas, sus pies de dedos finos y uñas perfectamente cortadas, de vello dorado sobre los nudillos y tobillos afilados, una pulserilla de hilos de colores bordeaba un tobillo, vestía bermudas hawaianas y un polo sin mangas algo decolorado. Rubén era su opuesto, de facciones toscas, bajo y moreno, de pelo terco y algo subido de peso, nada de galán salvo una desbordante inteligencia y un sentido común de hombre vivido pese a sus veintes.
Los días se sucedieron gratamente, a Rubén se le hizo cotidiana la confianza entre Jairo y José, e incluso incursionó en sus usos, al cuarto día, ambos muchachos regresaron de la orilla tras un día agotado, su tío había dispuesto una cena ligera, y harta bebida, cerveza helada (que fascinaba a Rubén) y whisky con hielo, que sabía gustaba a Jairo y a él mismo, el trago circuló hasta que Jairo se retiró a descansar, Rubén soportó algo mas pero para la media noche ya se había retirado a su habitación también.
 El sueño de Rubén fue algo irregular, se despertó en repetidas ocasiones, alguna de ellas para ir al baño, en una de esas visitas se asomó al cuarto de Jairo, tras abrir cuidadosamente la puerta se dio con la sorpresa de su ausencia, caminó por la casa buscándolo, pero no lo  halló,  fue hacía el patio trasero y vio una luz tintineante en la ventana del cuarto de su tío, se acercó silenciosamente y entre un repliegue de las cortinas observó una escena que le causó sorpresa y morbo extremo.
La luz de una vela muy gruesa iluminaba la habitación, a un borde de la cama, Jairo desnudo abrazaba a José con delicadeza, José respondía al abrazo mientras hurgaba con su lengua el pecho velludo de su amante, parecían moverse al ritmo de una balada, el movimiento rítmico se extendió por varios minutos,  hasta que un tío cariñoso se puso de rodillas y pasó su lengua por sobre los generosos y descolgados testículos de un Jairo desconocido, la lengua recorrió la zona hasta introducir en la boca el pene erecto del danzante,  un pene enorme en longitud, pero delgado, claro como la piel del propietario, un vaivén de los labios arrancó gemidos en Jairo, tras unos instantes así, José se puso de pie y atrajo las manos del muchacho sobre sus nalgas,  al cabo de un instante giró y se ofreció a  Jairo que torpemente humedeció sus manos con saliva y hurgó en la zona, alineo su pene y lo introdujo bruscamente, José se mordía los labios y al cabo de un instante, ambos se tumbaban en la cama e iniciaban un juego que arrancó una poderosa erección en el observador, la faena fue extensa, el alcohol permitió que durase mucho, pero ya cuando era obvio en concluir, Jairo retiró el pene del interior de José, se colocó a horcajadas sobre el pecho de José y apuntó a su rostro mientras se friccionaba agitadamente,  un fluido generoso emergió humedeciendo el rostro extasiado de un José excitado, que al mismo tiempo masturbaba su pene pequeño, curvo y afilado consiguiendo un emanar lechoso sobre su abdomen velludo.
No se dijeron nada, Jairo se incorporó rápidamente, se vistió torpemente y salió rápidamente de la habitación ,  ni se percató que en la ventana se hallaba un Rubén agitado, masturbándose toscamente con imágenes extrañas en su mente.
Al día siguiente el desayuno fue muy fluido; sonrisas, y halagos; Jairo insinuaba su disposición a quedarse unos días más, José ofrecía reiteradamente su hospitalidad y Rubén asentía emocionado, en su mente se veía desnudo, abrazado por Jairo, bailando,  mientras José observaba tirado en la cama, para luego fundirse los tres en un enredos de extremidades amalgamados por fluidos noche tras noche, mientras dure ese verano.

domingo, 22 de enero de 2012

Vacas!!

Ya saben, me tomé Enero... El próximo mes... retomamos la chamba en el blog.. por ahora VACAS!!!
saludos
CarlosD