Ya saben, me tomé Enero... El próximo mes... retomamos la chamba en el blog.. por ahora VACAS!!!
saludos
CarlosD
domingo, 22 de enero de 2012
sábado, 31 de diciembre de 2011
Cambios Optimistas
Cambios Optimistas
Y qué de nuevo para el 2012, la idea es hacer algunas
propuestas personales que consigan hacer del año que viene un mejor año, por mi
parte yo prometo:
-
Extrañarte menos, porque pretendo tenerte más
tiempo conmigo
-
Leer, leer y leer, cuando mi mente fuga entre las
letras, mi corazón late con más entusiasmo.
-
Reír frente al sol durante el verano, estornudar
generosamente frente a las flores de primavera,
usar el otoño de pretexto para el relajo, y engordar durante el invierno.
-
Cantar en la ducha con más intensidad, renegar menos cuando haga los quehaceres, comprar
lo que necesito y exagerar en aquello que me dé placer.
-
Ver menos televisión, escuchar más música,
visitar a los amigos y recibirlos en casa, renovando esa rutina con cada inicio
del día.
-
Tratar a la gente con mas sonrisas, usar menos
palabras para decir más cosas, caminar acompañado y ser yo, antes que ser aquel
que ellos prefieran.
-
Mirar al resto como si estuviese al espejo,
rescatar sus dones antes que sus defectos, encontrar lo bueno pese a que sea obvio
lo malo, no responder si eso causará mas conflicto, seguir la conversación si
eso convencerá al resto.
-
No olvidar a mis amigos.
-
Dar las gracias
-
Pedir perdón.
Asumo que el crecer te hace
reflexivo, no niego que quiero viajar, comprarme un auto nuevo, ascender en la oficina, y agregar unos ceros
a mi cuenta bancaria, pero asumo que eso llega solo, que el cambio de año, no
es la puerta por la que dichos cambios entran en la vida, así que mientras
tanto a seguir con lo propuesto que ando seguro permitirá mil cosas mas aun
siquiera deseadas.
Bienvenido 2012
miércoles, 28 de diciembre de 2011
Osos y Rarezas!!
Osos y rarezas.
Javier es delgado, muy delgado, alto y de mirada
triste, está iniciando sus treintas,
vive con Mauro, su novio, trabaja en una editorial, es responsable del arte. Conoció
a Mauro, en una red social en la que se hacían pedidos extraños, el pedido de
Javier, fue el querer encontrar un hombre de su edad, subido de peso y recubierto de pelo.
Mauro está de viaje, trabaja como visitador médico de una
línea pediátrica, cuando contactó con
Javier, supo que eso sería serio, él quería a alguien diferente, “extraño” puso
en su solicitud, Y Javier ciertamente que lo era.
El primer encuentro fue sexual, ambos cambiaron teléfonos,
se oyeron, se agradaron, rieron mucho en
esa primera llamada y abiertamente quedaron en encontrarse para tener sexo,
claro, si pasaban la premisa esa de la
química, cosa que se dio de inmediato. La cita fue en una placita cerca a muchos hotelitos de hora y
media, y tras un apretón de manos
insinuoso, caminaron juntos a uno de esos albergues, se registraron sin vergüenza y subieron a un
cuarto lleno de espejos, sábanas rojas, y cerámico negro en el baño.
Javier se tendió en la cama con ropa, y le pidió a Mauro que
se desvistiese lentamente, Mauro quiso besarlo y Javier rehuyó con delicadeza,
Mauro lo tomó tranquilamente, ya verás se dijo, y se quitó las botas, tenía
calcetines negros muy finos, luego desabotonó su camisa a cuadros quedando en
jean, su abdomen dominaba el panorama, era alto, como de 1,80, usaba el pelo al
ras con patillas y barba , sus cejas
gruesas enmarcaban unos ojos enormes y negros, la nariz recta y los labios
finos, era guapo, el cuello corto y el pecho ancho, los pectorales recubiertos
de grasa mamilar tensa, y sobe ésta una cubierta de vellos negros que se
extendía hasta la espalda y sobre los hombros, su abdomen prominente, esférico,
se proyectaba por sobre el pantalón, Javier lo miraba excitado.
Mauro desabotonó la enorme hebilla de su correa de
vaquero y la dejó caer junto con el
pantalón, un bóxer ancho de a cuadros,
corto, cubría un pene erecto proyectado sobre éste. Luego retiró el bóxer,
dejándose ver desnudo, solo con esas medias negras finas, era hermoso para
Javier, sus nalgas enormes pero duras, sus piernas torneadas pero de un calibre
exagerado, todo sazonado por esa pilosidad ensortijada que cubría cada rincón,
cada pliegue, cual maleza en un campo abandonado y humedecido, su pene se proyectaba erguido, era grueso en
su base, pero afilado a la punta, el prepucio había sido retirado, y el glande
se mostraba rojizo, brilloso,
desafiante, Mauro se tendió sobre la cama, y fue ahora Javier quien lo
llenó de besos.
Hicieron el amor enloquecidamente, la gordura nunca fue
sinónimo de torpeza, Javier no se desvistió, no mostró sus formas lánguidas y
afiladas, solo desabotonó su pantalón y lo bajó sutilmente para que su amante lo penetrara agitadamente, antes de
que éste concluya, escapó sutilmente para girar a su oso y enfrentarse a sus
nalgas con un pene enorme, muy largo como él mismo, de glande ensanchado,
fuerte y recubierto de piel canela, lo penetró sin vacilación, ni la
frondosidad pilosa del ingreso impidió la batalla que lidió ese guerrero ansioso;
la fricción fue violenta y el fin
humedeció la espalda hirsuta de un Mauro extasiado.
Se reía para sí mismo, pero con energía, Javier preguntó qué
pasaba, y Mauro solo atinó a decir, que le resultaba todo lo extraño con lo que
él había soñado siempre. Son novios hace más de
un año, viven juntos, Javier se muestra desnudo cada vez que lo
doméstico se lo permite, pero cuando hacen el amor, siempre le pide un tiempo a
Mauro, para ponerse la ropa y corre a buscar en el cajón de la cómoda, un par
de medias negras finas, que calza tiernamente en su novio, el oso.
Esta tarde lo espera ansioso, aun no se imagina como sorprenderá
a Mauro, pero está seguro que lo hará, seguramente de lo que me sorprendí yo
con este relato, que en esencia es la historia de un Mauro y su Javier, a
quienes considero amigos virtuales desde hace más de un año, y con los que he
coincido en esas redes de pedidos extraños, en la que alguna vez linkié este
blog. Mi saludo para ellos.
viernes, 23 de diciembre de 2011
Navidad, Sonrisas Nostálgicas
Navidad, Sonrisas nostálgicas
Es perfecto ser feliz por aquello que tenemos hoy, por
quienes nos quieren y a quienes queremos, por todos aquellos a quienes abrazaremos con un poco mas de fuerza
que de costumbre, este 25, y por aquellos que pese a la distancia, encontrarán
la forma de estar con nosotros esa noche. Pero también sonreiremos por aquellos
que ya no están cerca, por quienes
partieron dejando su marca en nuestro corazón, imprimiendo esta sonrisa velada
por un cristalino mar que inunda nuestros ojos,
vale la pena que esa sonrisa sea liberada así de sincera, que la
conciencia no inhiba al corazón y nos permitan reír nostálgicamente por haber
gozado de la dicha de haberlos conocido, yo reiré por varios, este año ha sido
de partidas inesperadas, pero celebro tenerlos presente, reiré por Freddy, por
José Luis y por Alfredo, escucharán mis latidos emocionados cuando este 25 mi
navidad sea compartida con ellos.
Espero que las sonrisas nostálgicas sean un sentir común, es
genial tener por quienes reír así, nos
hacen abrazar más fuerte a quienes aun nos acompañan, a reconocer su amor por
nosotros y a brindarles sinceramente el nuestro, a tener razones para ser
mejores personas, y a contagiar eso a todos los que nos rodean.
Un abrazo enorme a quienes aun leen este blog, una navidad
familiar, cálida y reflexiva, y un año de mil éxitos que contagien y nos
permitan la risa cotidiana que buscamos en la vida, la risa del ser felices.
domingo, 18 de diciembre de 2011
Quejas y más quejas...
Quejas y más quejas
A lo largo del tiempo he leído varios de los correos que
suelen enviar aquellos amigos que se han vinculado gracias al blog, muchos han
sido de enorme utilidad como argumento franco, otros han sido de gran
inspiración personal, algunos solo manifestaban desánimo y reclamos francos a
lo que les tocaba vivir en determinado momento, eran quejas… hoy recapitulando
.. Me he animado a soltarlas acá, morbosamente
o cómicamente, júzguenlas ustedes.
Carlos 19 años
“Odio que no me diga que me quiere, que me ama, solo me dice
que quiere tirar conmigo, que lo arrecho, que le gustaría hacerme tal o cual
cosa… no se qué pensar.. bueno, pese a eso estamos juntos ya más de un año.. y
realmente.. lo quiero”
José Luis 35
“Van ya años, y aun no aprende a llamarme por mi nombre, me
jode eso de amorcito, flaquito, bebe, a veces creo que se ha acostumbrado a
usar esas denominaciones para evitar confundirse de nombre… “
Francisco 22
“No sé que tiene, le encanta que lo bese todo, que baje, que
hurgue, que mi lengua se inserte en cada pliegue, y se agite intermitentemente tras
él, retoza cuando lo beso ahí, sé que le gusta, no hay activo que se resista a un beso negro,
solo que acabada la maniobra, odia que lo bese… me jode.. Estamos a mil y son
sus propios aromas… (Que por cierto nunca son desagradables, ya que no lo haría
de ser así), me revienta que no acepte juntar sus labios a los mios..así que me
planto y lo cuelgo.. Pero las ganas me vencen.. y termino cediendo y dejándome
hacer el amor…”
Marco 32
“ Es demasiado tierno, muy cariñoso, odio eso cuando se
trata de la cama, quiero que me pida cosas, pídeme que te penetre, que te muerda, que te folle una y
otra vez, coméntame qué te gusta, que otra pose quieres, pídeme que se repita así me veas a mi moribundo.. Dime que
me deseas, y más aun que deseas que te haga el amor una y otra vez… “
José 17
“Cuando huele a alcohol a cigarro a sudor, no lo aguanto, y
siempre que me llama es así… parece que solo le sirvo de refugio sexual cuando
toma valor por influencia de mil chelas, odio eso, ya no volverá a pasar..”
Miguel 30
“Aun no aprende, que
le cuesta usar colores más claros, a ponerse crema de manos, a afeitarse con mayor
cuidado, a cambiar de aroma por uno más suave, a renovar sus gafas y a dejar de
mascar chicle con la boca abierta, se me acaba la paciencia… un día de estos.. “
Gustavo 19
“ Una vez a la semana es muy poco, se lo pido y me pone mil
pretextos, yo necesito que me tome en sus brazos y me haga mil cosas… todos los
días, a cada nada, a caso no puede, no está viejo, o acaso tiene algo mas por ahí..
No creo.. Pero bueno.. Si no es con él, será con otro, total son necesidades
ps..”
JuanJo 24
“Creo que me quiere mucho y “odio eso”, no es una
competencia, no tiene que estar ahí diciéndome a cada nada lo que siente, lo
que haría por mí, lo mucho que me quiere… yo lo quiero también, pero.. no sé si
así tanto como él a mi..”
domingo, 11 de diciembre de 2011
Dos de a 15
Dos de a 15
De camino por una de esas pequeñas callecitas miraflorinas,
buscando un lugar tranquilo donde comer y leer un poco, me detuve frente a un
restaurante de comida italiana por el mero detalle de haber observado en una de
sus mesas exteriores a dos jóvenes mirándose fijamente mientras comían pasta. Su sonrisa me
llamó la atención, ya que sin palabras de por medio, era robada por tan
solo la compañía de él uno con él otro.
Entré y me ubiqué en una mesa interior con plena vista a los
exteriores, a ellos exactamente, había dos vasos con coca cola, algo de pan al
ajo, y un plato de lasagna y otro de canelones, ambos compartidos. En una silla
de esa mesa había unos cuadernos amontonados y
una mochila. Tendrían 15 años, a ojo de médico, y lucían de esa edad.
Ambos excesivamente delgados, uno de
ellos muy alto como de 1,80 un poco encorvado denotando que la musculatura de
su espalda aun no ha sido reforzada para poder erguir su cuerpo y
exponerlo imponente por su talla y
atractivo, sus cabellos lacios sobre el
rostro, las cejas gruesas y las pestañas largas y pobladas, sus manos blancas
de dedos largos, hablaban al ritmo de su voz, expresando todo lo que las
palabras querían decir durante la conversación.
El otro miraba atento, más bajo y corpulento, de pelos rubios
y ensortijados, desordenados por el viento, pero así lucían perfectos, de
facciones finas y gestos delicados, escuchaba atento, con las manos sobre sus
muslos, como tratando de disimular alguna íntima emoción despertada por la
charla, reían contagiosamente.
Me dediqué a observar, parecían contarse la vida, decían
poco y arrancaban en risas, miraban de reojo para poder tocarse bajo la mesa,
las manos de uno apretaban el pie del otro que mantenía la pierna cruzada, el
afecto los sorprendió en una mesa sin
mantel, nadie miraba, solo yo.
Tras dejar la mesa vacía, ambos metieron sus manos al
bolsillo, escarbaron por monedas,
contaron una y otra, hicieron el total calculado, llamaron a la niña que los
atendía, pagaron, antes de ponerse de pie, el travieso acaricio el pie del
otro, y exploró hasta media pierna, el otro se sonrojó y se incorporó
rápidamente reprochándolo con la mirada, el otro solo reía y se ponía de pie al
mismo tiempo, uno cogió los cuadernos y la mochila y el otro lo abrazó sobre
los hombros mientras salían contentos de su cita sabatina, la cena, la bebida,
la buena conversa y la compañía deseada.
A sus quince, eran
ellos, en una lima que ha dejado de ser quejumbrosa, que se permite
morbosamente estos deslices, que ya no son deslices sino vida, que ha crecido
como lo ha hecho su gente, que no se reclama más que calma, y que proyecta paz
para quienes antes hubieran sido castrados emocionalmente, por solamente ser
ellos mismos compartiendo con otros iguales a ellos y distintos al resto.
martes, 29 de noviembre de 2011
Diciembre nostálgico
Diciembre nostálgico
A puertas de este mes de cierre, las cosas se aceleran en
cada espacio en el que nos desenvolvamos, el trabajo espera la planificación
del año que viene, las cuentas deben balancearse y cerrarse, el guardarropa
debe cambiar de atuendos en base a la nueva estación, se deben enviar mil
cartas y tarjetas, el facebook se atolondra,
y el tiempo nunca parece ser
suficiente y llegar a casa, botar
el saco, desanudar la corbata y entregarse a la cama, parecen la fuga habitual
y necesaria cada vez que el sol se oculta y con él las ocupaciones formales del
día.
Hoy pretendí que las cosas cumplan con esa línea, los lunes
se extreman, pero me fue imposible, tenía otras responsabilidades, conmigo, con
mi renovación del próximo año, o entierro del que se acaba, me había propuesto
desenterrar algunos recuerdos para lucirlos y de esa forma franca, dejarlos de
lado. La navidad tenía un espacio intocado en la despensa de casa, el árbol sus
adornos y las luces, fueron siempre responsabilidad ajena, pero yo disfrutaba mucho del trabajo que él lograba
al cambiarle la cara a nuestra casa para fiestas, pero, por ausencias propias
de los finales, hace mas de 4 años que mi hogar ese lucia el rostro festivo ya
sea por una flojera extrema o por evitar
las nostalgia de esos momentos, la consigna este año, era el desentierro y el
reinicio y así tenía que ser hoy y así fue.
No fue un trabajo tedioso, ni mucho menos triste, además, no
fue solo mío. Fuimos de compras, creamos el espacio, desarmamos la despensa y
armamos la navidad, sonreímos mucho, mientras la cocina olía a café pasado y el perro tonteaba con su juguete
de siempre, necesitaba esa complicidad, esa inyección de optimismo que últimamente
hace que el cierre de mi año proyecte
uno nuevo con más energía y entusiasmo.
Hoy no me salieron líneas rosas, mi humanidad predominó
sobre el fin de este blog, pero creo que los matices son sanos, por tal, vayan
estas letras, para contagiarlos de ese entusiasmo por retomarse, por
desenterrar el pasado para que les recuerde que fue lindo, como lindo es el
presente, como más lindo se proyecta el futuro, para incidir en que sobre sus
deseos y preferencias, ustedes mandan, y sobre eso, no hay pasiones que dominen
vuestro entender.
Preparemos pues la fiesta de navidad y el fin de año, como
el cierre de lo que fue (lindo) y el inicio de lo que será mejor (perfecto).
En esa ruta andamos.
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