domingo, 30 de agosto de 2009

UNa CarTa




Adiós
XI



Lima, febrero 14 de 1997



Alejandro (mi Jano),



Es cierto que hace mucho tiempo nos hemos distanciado, sé que no quieres verme ni que nos vean, pero pese a eso intuyo que aun estoy en tus oraciones, y hasta en tus sueños, así como tú lo estás en los míos, sé que las cosas han cambiado, y que realmente, no somos los mismos, pero que hacemos la lucha para encontrarnos y tratar de ser felices así como somos.
Ahora no quiero mucho, solo ser un poco libre, más libre de lo que se permitió ser durante el colegio, he viajado a Lima y estoy en casa de mi primo, el trabaja acá, y vive solo, tiene un departamento pequeño, en una zona muy bonita que debes conocer mejor que yo, lee la dirección exacta en el sobre, por si te animas a responder. Su rutina lo tiene ausente todo el día, así que por ahora, leo, camino, y ando en la indecisa situación de decidir qué hacer, no me atormento mucho, porque aun tengo 17 y creo que esa edad me permite tomarme un tiempo en mantener mis dudas, y salir a la segura. Ojalá se dé así como lo planeo.
No pude visitarte para despedirme, no lo hubiera soportado, te habría suplicado que me acompañes, que iniciáramos la aventura juntos, que Lima es el mundo que no encontramos allá, y que tu serías mi cómplice para todo esto, pero sé, que tú me habrías dicho que no, y no quise exponerme, ahora entiendo que no somos iguales, y que gracias a esas diferencias, pudimos ser algo y mucho mas al mismo tiempo. Sé también que las eche a perder, no pude ser solo para ti, no pude dejar de mostrarme como me siento y lucir como tal, y que eso a ti te molestaba, pero no quise actuar por ti, no me lamento, solo que me entristece haber perdido esa oportunidad de seguir queriendo, al primero que quise, al primero que me hizo de él, al primero al que le di mi ser.
Mamá está más tranquila, creo que prefiere tenerme lejos, el hijo gay, como que no es muy cómodo , sobre todo por su trabajo y sus amistades, a mi eso no me afecta, sé que es mi mamá, y por eso no me va a descuidar, estoy tranquilo y lo que ella me provee me da más que suficiente para pasarla bien. Quisiera que te animes a visitarme, mi primo no se enojaría si te quedases en casa, mi habitación se presta y sabes que tu calor es siempre bien recibido por mi.
Susana me busco un día, me encontró antes de viajar saliendo de mi casa, me preguntó como estaba , y esas cosas, pero yo sé que su intención de fondo era saber por qué nos habíamos alejado, solo atiné a decirle de que te había confesado que era gay, y que poco a poco perdimos complicidad, y nos alejamos, ella sabe que fuimos los mejores amigos, y prefiero que se quede con esa impresión, que finalmente es la que tienen todos, no quiero causarte problemas por esa decisión que sé has asumido, de guardar en el alma tu sentir, y dejarlo solo para ti o para las cuatro paredes que puedan albergarte con alguna compañía cómplice.
No voy a olvidar tus manos, tu piel, tu olor, tu forma de hablarme al oído, de gemir, de pedirme las cosas que te gustaban cuando hacíamos el amor, voy a guardar esos detalles para ti, sé que en el fondo tu los disfrutaste tanto como yo, fuimos los primeros, tu para mí y sé que yo para ti, y tenemos una historia secreta, que es perfecto que se mantenga solo entre nosotros. Te quise mucho y hoy te quiero mucho mas, aunque de un modo diferente.
Yo estaré acá, siempre, para ti, para cuando quieras hablar, llorar, comprar ropa, o hacer el amor, seré tuyo siempre, muchos podrán pasar, por tu lado o el mío, pero nunca ninguno como tú, y no creo que otro como yo te quiera tanto.
Esta es mi despedida momentánea, esa que no pude enfrentar allá, espero me respondas y mantengamos el vínculo. En realidad se hace indispensable para mi alma y mi corazón. Estás en mis pensamientos de cada día y de siempre.
Tuyo
Gabriel

viernes, 28 de agosto de 2009

MorBo


El lo adora, y me contó como es que lo vé, no es perfecto, pero se aproxima mucho, es mas que solo amor, quizas el deseo no se ha perdido aun, con cariño de Juan Pablo para él. (me permití algunos desarreglos a la redacción original.. espero no enfadarte)



AlGo de MorBo


El me miraba fijamente, y yo, tendido sobre la cama, solo atinaba a disimular el agitado ritmo de mi respiración para no perturbarlo. Sin sacarme los ojos de encima se quitó el abrigo, sus jeans ajustados, una correa gruesa y una entallada camisa blanca de hileras labradas en relieve, translucían una figura casi perfecta, me seguía mirando. El pelo corto, la piel de la barba rasurada ya hace dos días, mostraban un tinte azulado y encantador en su rostro, sus cejas parecían unirse en la parte baja de la frente, los ojos grandes concentrados en mí, la nariz recta, ligeramente pronunciada y los labios delgados pero perfectamente delineados, un rostro de peculiar simetría, era hermoso y me contemplaba.
El cuello largo, y delgado, contrastaba con el torso delineado, separó cada broche, que a modo de botones, unían la parte anterior de esa camisa blanca, y poco a poco fue mostrándose el pecho, de trazos marcados, de pezones pequeños, bronceados y saltones, sobre unos pectorales trabajados por años en el gimnasio y sin lucir exagerados. La camisa cayó, y sus hombros y brazos lo hacían verse mas hombre, una ligera pilosidad dorada lo cubría, algo engrosada en el pecho , enmarcando los pezones y descendiendo hacia su pelvis pasando por el ombligo. La luz era perfecta, de una lámpara en la mesa de noche, cubierta por una pantalla color naranja, creaban un ambiente místico y excitante, el seguía con los ojos puestos en mi. Desajustó la correa, y separó sus bordes, desabotonó el pantalón y este descendió lentamente hacia sus pies, que ya lucían descalzos, unos pies de dedos largos, de uñas trabajadas por un pedicurista, casi perfectas, blancos, algo pálidos diría, como que ansiosos esperasen el verano para recorrer la arena y poder exponerse más seguido.
Sus piernas eran largas y torneadas, se iniciaban en muslos fuertes y engrosados, un ligero giro, sin perderme de vista, me mostró sus nalgas, redondas y pronunciadas, lucían detrás tras ese bóxer blanco ajustado. Intensificó la señal que transmitía en su mirada, caminó hacia mí, casi desnudo, se acercó a mis oídos y susurró, no alcancé a escucharlo, o entendí lo que me dijo, seguía viéndome y yo más que nunca lo miraba, se recostó a mi lado, y apagó la luz.

Juan Pablo

(26 Lima)

martes, 25 de agosto de 2009

aleJa El RoSa

No todo Es Pink
X

Acabó la escuela y cada quien tomó sus rutas, el dilema de Jano era el de regresar solo a la ciudad de la que provenía, debido a que sus papás permanecerían algunos años más en esa ciudad pequeña, o estudiar en ella la carrera que había escogido, finalmente la universidad de esa región ofrecía un programa de arquitectura, que estaba acorde a sus expectativas y a las finanzas de la familia y por ese lado se inclinaba la balanza, la mamá de Jano tenía , además, el temor oculto de alejarse de su hijo, y exponerlo a la libertad y sus excesos, en una ciudad más grande y sin el control que ella consideraba aun necesario.
Gabriel había decidido no estudiar ese año, quizás viajar, conocer, ser él mismo, su grupo había cambiado, muchos de sus nuevos amigos estaban francamente aceptados y reconocidos socialmente como homosexuales, a sus padres parecía no importarles el asunto, es más, se hacían los desentendidos, y trataban de complacer los pedidos de su hijo, con el subliminal chantaje de evitar que este cause problemas. Jano ya no veía a Gabriel, de vez en cuanto un contacto telefónico, pero era mínimo. Jano ya no frecuentaba el punto, y había retomado el contacto del grupo escolar, los fines de semana, para el futbol y esas cosas, Susana era su amiga mas cercana, ella siempre guardó esperanzas en él, pero Jano sabía que no podría ofrecer más que amistad, y algunos consejos femeninos probablemente.
Jano decidió, prepararse para la universidad en una academia, estudiar idiomas, entrenar al futbol, y el poco tiempo libre que le quedaba , lo gastaba en el gimnasio o jugando en la computadora, se planteó negar sus deseos sexuales e incluso las relaciones interpersonales con aquellos que sientan como él, llegaba tarde a casa se duchaba y dormía, iniciando esa atareada rutina cada día, y muy temprano. Regreso a esa etapa adolescente en la que despertaba con la ropa de dormir humedecida, solo que en estas ocasiones, recordaba claramente, que los sueño que lo conquistaron esa noche, estaban repletos de varios que como él, lucían cuerpos jóvenes, marcados, varoniles, y que se hacían el amor unos a otros, y repetidas veces.
Esta rutina, de mantenerse ocupado, no podría ser eterna, él se preguntaba qué hacer, para evitar tentarse, pero cada instante que pasaba se daba cuenta que era más y más difícil negarse a sí mismo, negar sus deseos, dejar de ser gay, dejar de ser Jano.

sábado, 22 de agosto de 2009

con ellas NADA


Adiós al Cole
IX


En dos días sería la fiesta de promoción, un evento que preocupa a cualquiera, Gabriel había seleccionado el traje perfecto, un terno negro, una camisa blanca e inmaculada y una corbata de seda anaranjada, que había sido más costosa que todo el resto del atuendo, medias de hilo negras también y un par de zapatos, de punta cuadrada y de relieve tan bajo, que el pie parecía traslucirse en ellos, una correa de hebilla gruesa, y un anillo de oro regalado por su madre, para ser usado en el dedo pulgar de la mano izquierda. Su acompañante había sido seleccionada dentro del escaso grupo de mujeres que acudía al Punto, claro, una de las menos varoniles, esa noche ella transgrediría su usual estilo para lucir algo de inocencia y delicadeza, aun así ella tenía un par de años mas que Gabriel, pero estaba dispuesta a ser la compañía que él necesitaba esa noche.
Jano si tendría algunos problemas para el bendito baile, había dejado de lado el asunto del traje, para preocuparse de la compañía de esa noche, él se había desvinculado del grupo, no había asistido a muchas fiestas, ni a la iglesia, usuales lugares en los cuales podría haber conocido a alguien, además no estaba dispuesto a repetir la estrategia de Gabriel. Afortunadamente sus reuniones del domingo, esas del futbol, le permitieron el reencuentro con sus amigos del colegio, y en ese grupo, estaban lo chicos mas sociales del salón, así que uno de ellos ofreció presentarle alguien a Jano, saldrían esa tarde, su amigo y la pareja que él llevaría y una amiga además para que Jano conociera y se atreva a decirle si podía ser su acompañante l baile de promoción pese a que la fiesta sería la noche siguiente.
Se juntaron en una heladería y caminaron, los cuatro parecían muy amigos, pese a que Jano recién conocía a las chicas, Susana, la amiga que fue presentada esa tarde era una niña preciosa, Jano era un tipo muy guapo, es por eso que su preocupación era infundada , habían en esa ciudad, que vive bajo el estereotipo del “pueblo chico”, varias adolescentes que conocían a Jano, o por lo menos sabían de él, y más de una se moría literalmente, de ser su pareja esa noche, al amigo de Jano no le costó trabajo cumplir con el encargo.
Durante la caminata, Jano y Susana se retrasaron un poco, Jano atinó galantemente a halagar lo bien que se veía Susana esa tarde, ella no era muy alta, creo que llegaba a medir 1,65 m, era de cabellos dorados y rizados, y estos caían bajo sus hombros, esa tarde lucia una polo pegada color rosa y un pantalón de jean ajustado, haciendo notar sus curvas muy bien delineadas, sobre todo aquellas inferiores a su cintura, su sonrisa era franca y muy seductora al mismo tiempo. Susana aceptó inmediatamente la propuesta de Jano y se atrevió a insinuar que esa noche tenía que ser especial, que conseguiría el permiso para llegar a casa al amanecer y que podrían asistir después de la fiesta a la casa de un amigo que organizaría una fiesta de cierre, en la piscina, donde obviamente el alcohol y algo de desenfreno adolescente serían los protagonistas.
El día de la fiesta, Jano recogió a Susana en un taxi, fue puntual, ella estaba lista y lucia hermosa, un vestido rosa, largo y entallado, además de unas sandalias de taco alto que le hacían lucir los pies más sensuales que Jano jamás hubiera imaginado, el no sabía lo que estaba sintiendo, no era deseo, era admiración, y algo de química, estaba orgulloso de poder lucirla esa noche, el estaba vestido de negro, totalmente , excepto la corbata que era rosada y con flores en relieve, se había rasurado la cabeza, y se veía muy bien, se sentía bien además.
Los chicos miraron extrañados a Gabriel, y fueron cómplices de su forma de divertirse esa noche, Jano fue envidiado plenamente, sobre todo porque se notaba esa especial afinidad que delataba Susana hacia él, en más de una vez, ella lo abrazó y susurró hacia su oído, si bien es cierto Jano lo tomó con naturalidad, el resto veía ahí una insinuación muy obvia, para conseguir algo mas esa noche.
Antes de las 2 un grupo que incluía a Jano y Susana, a Gabriel y a su acompañante, enrumbo a la casa de Manuel, el amigo cómplice que ofrecía la fiesta del cierre alrededor de su piscina, el alcohol abundaba y ya había algo de desenfreno, los tonos de voz se elevaron, la música aturdía al vecindario, eran más 20 parejas elegantemente vestidas, quienes se quitaban los zapatos, los sacos y las corbatas y con una cerveza en la mano, bailaban esparcidos por toda la casa. Más de uno había iniciado la parte afectuosa, los sillones eran compartidos por parejas acariciándose, y más de una habitación estaba ya ocupada con algunos que se iniciaban en las rutas del sexo. Gabriel, había bebido demasiado, miraba a Jano con ira, se había acercado a él y le había insinuado una fuga sexual, Jano, había sido frio y le había dicho de que no era el momento de hablar de eso, pero que tendrían que conversar. Susana miraba a Jano con cierto deseo, lo había tomado de la mano y no lo soltaba, Jano era indiferente pero complacía esos afectos, eso enojó mucho a Gabriel quien terminó sentado al borde de la piscina , bebiendo, rodeado de otros algo decepcionados, a quienes confesó sus debilidades pasionales, detalle que fue olvidado por Gabriel, pero no por el resto, los días siguientes.
Susana besaba la oreja de Jano, su lengua jugueteaba, Jano no había bebido nada, se sentía halagado por las insinuaciones de su amiga, pero no había ninguna emoción que le permitiera seguirle la corriente, en algún momento ella lo besaba, y él le seguía el ritmo, en otro momento ella lo tocaba y el empezó a transpirar. En cuanto menos imaginó, estaban en una habitación, ella había deslizado su vestido , y lucia su pecho desnudo frente a Jano, él la veía simplemente hermosa, perfecta, Susana puso las manos de Jano sobre ella, sobre sus pechos, ella además se atrevió a tocar a Jano, a introducir sus manos al pantalón del futbolista más guapo del colegio, ella recorrió la parte posterior, y se encontró con unas nalgas redondeadas, y endurecidas, la sensación de la pilosidad menuda que dominaba esa zona, excitó más a Susana, cuando ella intentó explorar la región anterior, Jano la frenó bruscamente, la ausencia de excitación y de alcohol en Jano, lo hacían más racional, el había descubierto que no había sensación alguna frente a ellas, ni siquiera frente a Susana, atinó darle un beso tierno y a decirle, nena no es el momento, no quiero que sea así, ella lo miró a los ojos y le susurró, que ella esperaba que su primera vez sea especial, y que Jano era especial, el insistió, no es el momento, cogió su saco y salió de la habitación, ella se quedo sola , vistiéndose y con mil dudas.
Gabriel observó a Jano cuando ingresó a la habitación, se sintió muy enojado, una lágrima se deslizó por su rostro, cogió una botella de la mesa, y salió corriendo de la fiesta, olvidando incluso a su acompañante, al cabo de unos minutos llegaba a casa de mariano, y tocaba bruscamente su puerta, lo reclamaba, lloraba abiertamente, y no comprendía bien el porqué.

viernes, 21 de agosto de 2009

frustración

Frustradas…

Paseaba por el centro de la ciudad y pese al frio, me provocó un helado de chocolate, afortunadamente la heladería más reconocida del ámbito estaba a solo dos cuadras, así que decidí distraer mis actividades, cambiar el rumbo y comprar un helado de chocolate doble y con barquillos de galleta con miel, una vez en la heladería le transmití a la joven que atendía, ese deseo gélido de aquella tarde, y me di con la sorpresa de que no había helado de chocolate, sentí un conjunto de sensaciones que rozaban en el desencanto, en la ira, en el reproche a mi decisión invernal de tomar un helado, de haber caminado y sacrificando mis prioridades en busca de algo que parecía intrascendente, pero que era deseado, me sentí frustrado.
Muchas veces esa sensación va de la mano con la desilusión. No recuerdo por cuánto tiempo tras esa experiencia, no volví siquiera a pensar en la idea de pedir un helado de chocolate, creo que me alejé de los helados, me aleje del helado de chocolate. Suena tonto pero suele pasar.
Mucha veces uno espera de las personas algunas acciones que van de la mano con el afecto que se suele manifestar cotidianamente, uno espera que el asiento sea cedido, que cuando se saque la barra de caramelo del bolsillo , ésta se nos sea ofrecida , o que la pregunta inicial sea un ¡hola que tal!, en vez de algún reproche o comentario asociado a la obtención de algún beneficio del encuentro, es mejor leer un hola ¿cómo estas? (como primera línea),en vea de de un¿ cuál es tu edad y opción?. Ya no nos desilusionen, que uno deja de practicar el ejercicio social, uno deja de pedir el helado de chocolate.
Habíamos planeado el encuentro por semanas, ya la charlas habían trascendido al formalísimo contacto inicial para usar el tono amical y desenfado de las insinuaciones, el problema radicaba en la distancia, algunas horas nos separaban, y cuando por fin, tras la espera, se coordinó el encuentro (que por lo demás era en tomo de lo mas amical), éste tuvo que volver a postergarse por circunstancias ajenas, eso frustra? O desilusiona?, quizás las dos cosas, ambos renegábamos ayer por el teléfono, las líneas del chat nos fueron más tolerantes por la noche, y hoy se ha revivido la ilusión, creo que el interés por vernos persiste.
Quizás, hubiera sido más fácil, evitar el contacto. Para no lamentarme de la peculiar idea de entablar una amistad, así con trazas de complicidad, con alguien , que de plano ya sabía, se encontraba lejos y ocupado, y que las circunstancias, vinculadas a las actividades de cada cual, harían improbable que nos acerquemos, salvo por el teléfono o el chat. Enfriar esa comunicación, resultaría igual de lógico; algo así como obviar pedir helado de chocolate porque pueda que no haya, e ir tras la vainilla segura.
La idea final, es que estas circunstancias que nos frustran o desilusionan no son más que una muestra de que por lo menos hacemos algo para que las cosas nos sucedan, y las respuestas de la vida no siempre son positivas, la felicidad es la suma de los eventos felices, pero sin momentos de frustración o desilusión, los otros momentos no tendrían sentido, es preciso que estas circunstancias nos generen la fuerza para retomar el trabajo en pos de aquello que uno quiere. Así que en consideración a las líneas previas, iré en busca de mi helado de chocolate, y le diré a Augusto que estoy seguro, de que ahí nos veremos antes de lo que él y yo nos imaginamos.

miércoles, 19 de agosto de 2009

OrdeN y DesorDeN


Un Poco de Orden y Desorden
IX


Jano necesitaba contarle a Gabriel lo que le había ocurrido, sobre lo que había decidido estudiar, lo que su madre le había comentado respecto a su sexualidad, decirle que se sentía más tranquilo, y algo feliz.
Salió de casa esa tarde, era sábado, el colegio ya había concluido, solo faltaban los formalismos de la clausura y las fiestas de egreso, caminó sonriente a casa de su amigo, escuchaba música, ese día sonaban en su mp3 tonadas algo alegronas, rock en español de cantantes nacionales; tocó el timbre en casa de Gabriel, y la puerta tardó en abrirse, al cabo de unos minutos, fue Gabriel el que salió a su encuentro, invitó a Jano a ingresar, Gabriel no estaba solo esa tarde, un amigo lo acompañaba, y éste salió de la habitación al encuentro de Jano, se saludaron fríamente, Jano le dijo a Gabriel que quería conversar con él, pero que no era nada urgente, lo dijo con una sonrisa sincera, y en el tono más fraterno, Gabriel se preocupó, no es lo que crees le comentó, Jano le dijo, que no debería de preocuparse, que él no estaba creyendo nada malo, solo que estaba de paso, y que intentaría regresar más tarde, entonces salimos esta noche- dijo Gabriel, Vamos al Punto, ya veremos respondió Jano, no sé qué dirá mi mamá. Jano se dirigió a la puerta y se despidió con un apretón de manos con cada uno de los que quedaban en casa.
Jano no sintió celos, el acompañante de Gabriel lucía de la opción sexual de su amigo, sus actitudes, atuendo y demás, lo delataban como gay, Jano tenía claro que no necesitaba abrir mas su círculo de amistades, menos aún, amigos como los que Gabriel estaba conociendo, entendió en ese momento, que Gabriel ya no sería su Gabriel, y que él estaba feliz al mismo tiempo, de que deje de serlo.
Gabriel y su amigo empezaron el experimento esa noche, salieron temprano a casa de otro amigo que conocieron ambos en la discoteca, éste vivía solo, y tenía ya 24 años. Llevaban un bolso deportivo , con varios implementos reclutados en casa de ambos, al llegar se ubicaron en la habitación y abrieron el bolso, el experimento arrancó.
Esa habitación era peculiar, había una cama grande, con un colorido cobertor, una lámpara en la mesa de noche y otra adicional en el tocador, sobre éste aparecían una gran cantidad de insumos de belleza y algunos accesorios. Mariano como se llamaba el dueño de casa, miró fijamente a Gabriel y le dijo : “ contigo haremos maravillas esta noche” , luego le ordenó desvestirse, orden que Gabriel cumplió inmediatamente, se encienden todas las luces, y mariano observa fijamente a Gabriel en ropa interior, era alto, como de 1,75, usaba el pelo muy corto, sus facciones eran finas, estaba bien rasurado del rostro y de otras zonas, el cuello delgado algo largo, el tórax ancho arriba y angosto abajo, al descender al abdomen se perfilaba una cintura envidiable, ese abdomen estaba delineado y se apreciaban claramente las divisiones de la musculatura anterior. Gabriel tenía las piernas largas y definidas, y hacia atrás unas nalgas prominentes y duras, como todo hombre, carecía de grasa sobre las caderas. Esa noche, usaría unos tirantes de charol algo gruesos, que se fijarían en un pantalón corto y a cuadros, en tonos negros y grises, unas medias panti gruesas, negras y perforadas varias veces, y unas botas de taco alto, con una plataforma que le hacían difícil caminar con agilidad.
La peluca era dorada y corta, las pestañas fueron colocadas con delicadeza, largas y risadas, una base algo pálida en el rostro, labios rojos intensamente brillantes y delineados de rojo en otro tono, la piel del cuello, del tórax y de los brazos, algo escarchada, una rociada de perfume, y Gabriel era otro, lucia androgénicamente femenino, lucía encantador para él mismo, él se gustaba, y le impregnó una personalidad agresiva a ese personaje que acababan de crear, Mariano fue el siguiente en prepararse, pero sus esfuerzos no conseguirían llegar siquiera a la decima parte de lo atractivo que lucía Gabriel, el tercer amigo, solo miraba. Se pusieron los abrigos y enrumbaron al Punto.
Esa noche, ocuparon sus lugares en un balcón de metal especialmente acondicionado para las reinas de la noche, se menearon al ritmo de la música electrónica, y sonrieron hasta sentir dolor en las mejillas, Gabriel fue seducido en varias oportunidades esa noche, pero él evitó a todos; esa noche era el inicio de su vida, era solo para él y en su egoísmo, quiso disfrutarla él solo. La noche pareció breve, cuando se percataron de que el lugar se quedaba vacío y de que el sol salía, los tres enrumbaron a casa de mariano.
Jano le timbró varias veces esa noche, quería salir, bailar, pero no tuvo respuesta, fue mejor así, ya que él no hubiera acompañado a Gabriel en este descubrimiento, esa noche cogió un libro de un autor peruano de morbosa redacción, e inició la lectura, no paró hasta terminar la novela, ya con la luz del sol proyectándose por su ventana, alegre, atinó a bañarse y a salir al encuentro de sus amigos del colegio, aquellos con los que jugaba fulbito en el recreo, y con los que esa mañana repetiría esa nostálgica escena, todos sudorosos tras una pelota , en la canchita del colegio, fue recibido gratamente. Jugaron futbol hasta tarde, y acordaron repetir la escena cada domingo, y así fue, pero por poco tiempo.

martes, 18 de agosto de 2009

cibertouch


Al Otro LadO de La Compu…


Muchas veces hemos llegado entusiasmados a una cabina de internet o encendido apresuradamente la maquina que papá dispuso en nuestra habitación, e ingresado de la manera más audaz a una de esas salas de conversación virtual o chat, con títulos referidos a nuestra opción sexual, la palabra GaY domina esos títulos. De esa manera abrimos una puerta y ahora es cosa de ingresar al salón, capturar las miradas y ligar al galán más adecuado a nuestros gustos.
Nuestra vida requiere siempre de algunos espacios en lo que debamos ser protagonistas, el actor principal de algunas escenas, suele pasar al llegar a la gerencia de la empresa, a la ´presidencia del directorio, al ser elegido el empleado del mes, el mejor alumno de la clase, el rey de la fiesta de promoción, el que se sacó la lotería, el que usó el disfraz mas lindo la última noche de brujas.. en fin, esos espacios son vitales, y llegan con el tiempo pero muchas veces no llegan o tardan demasiado y se convierten en una frustración que arrastramos el resto de la vida que nos toque seguir. Algunas veces creamos imaginariamente esos momentos de éxito, y usamos algunos espacios innovadores para ser lo que en la vida común y corriente no encontramos.
Hola, tu edad y opción, preguntas clásicas, cuando la intención es sexual, luego viene la tradicional Cómo eres? Y uno puede explayarse al describir a los galanes que se ha encontrado en dichas salas, hemos sido artistas de la estética en proporciones, colores y texturas, y hasta los atuendos más atrevidos. Muchas veces hemos jugado con el tiempo, el de 16 años siempre tiene 19, el de 31 siempre 26, el pasivo siempre es moderno, y el activo, afirma siempre ser discreto, coincidencias, o cotidianeidad en dichos foros. Pero me parece genial que exista n, esa falsa forma de vivir en un personaje que no somos. En un país como el nuestro, uno puede encontrar en sus salas de chat gay, gente caucásica de estilo nórdico, o enfrentar una conversación en portugués mal redactado, o en inglés de títulos de canciones, cuantos espacios que no se logran en la vida común son ocupados por estas fantasías de chat, cuantas frustraciones se evitan gracias a estas conversaciones, claro, siempre y cuando queden ahí, en simples conversaciones, el tiempo y la química suelen dar espacios a rutas más personales, a los correos electrónicos, a mostrarse parcialmente y poco a poco.. a sincerarse.
Una vez utilicé mi inglés primitivo para comunicarme con un grupo de tailandeses de inglés tan primitivo como el mío, la conversación fue muy fluida, ambos usábamos un lenguaje que no era el nuestro para poder acercarnos, así sucede en el chat, uno se pinta galán y se encuentra con un galán tan igual a uno, que cuando por fin se muestra tras la computadora, no se desencanta porque la contraparte es tan igual a nosotros mismos que jamás increpamos a la falsa descripción referida, a ese metro ochenta que resulto en uno y sesentaicinco, a esos ojos azules que resultaron caramelos, y esa discreción que se desluce en amaneramientos de fondo y forma.
Pobres de aquellos gays de épocas previas a la cibercomunicación y que brillantes aquellos que en esa época, lograron convivir sin esas facilidades.