lunes, 15 de noviembre de 2010

Sangre y mas...




Sangre.. y mas

Aníbal, No soportó más. Me sacó de la cama un domingo a las 11 de la noche, había estado sangrando durante la última semana, pero el domingo, el asunto fue preocupante, y necesitaba un médico, yo rara vez veo pacientes en franca atención, pero la confianza (o temor a acceder a alguien mas) hizo que acudiera a mi teléfono a esa hora.

A él lo conocí hace un par de meses, un amigo común nos acercó, la conversa fue grata, coincidente en varios temas, y pese a que la intención inicial fue otra, terminamos entablando una amistad que se mantenía vigente mediante el chat.

Aníbal es bajo, como de 1,65 m, grueso, de masa muscular marcada, redondeada, de pelo muy corto y entradas profundas, ojos grandes y cejas gruesas, de mentón azulado, y porte varonil. Es atractivo.

Esa noche, mientras evaluaba sus rincones, las risas del caso, nos hicieron grato el encuentro y con su permiso, cuento detalles, espero que Darío, el causante, no se siente afligido.

Aníbal viene saliendo hace un mes con Darío, de un par de años menos que mi amigo, bordea los 28, es alto, de 1,78, delgado, de pelo corto y crespo, de piel morena, no muy oscura, de cejas ralas, nariz ancha, y labios gruesos y rojizos, de cuello alto, hombros gruesos, pectorales marcados, abdomen plano, vello corto y rizado, recubriendo cada rincón (Aníbal fue muy explícito), las nalgas perfectas y las piernas torneadas, el rostro gentil, y la sonrisa amplia y sincera.

Tras varias salidas, decidieron intimar, y ahí las cosas no funcionaron como tantas idas al cine y a comer. Se juntaron para cenar, se sazonaron con algo de cerveza, y emprendieron ruta hacia un discreto hotel. Aníbal disfrutó de los besos gruesos y húmedos de Darío, nunca lo había sentido tan entregado a ese detalle, mantuvo la luz encendida, no quería perderse su desnudez, y disfrutó del rítmico abandonar de prendas que emprendió su amante de esa noche, su pareja, era hermoso, hasta que descubrió el detalle de su genitalidad, los testículos eran generosos, el vello corto y delineado, el pene muy breve, delgado, afilado, y dirigido hacia arriba. Se sorprendió de las dimensiones, pero se mantuvo atento al desempeño, la arremetida no fue coherente a las caricias iniciales, se mostró acelerado, algo eléctrico, según sus palabras, fue torpe y agresivo, confundió la ruta repetidamente, y causó un dolor exagerado que inhibió el deseo, afortunadamente el fin llego pronto y la tibieza de los fluidos fue esparcida entre el interior y el exterior del la zona manipulada, de las nalgas de Aníbal.

Lo posterior fue incierto, según me comenta, efecto del alcohol seguramente, solo sabe que Darío se vistió y dejó la habitación, Aníbal pasó la noche adolorido, el preservativo, tirado sobre el piso del baño, mostraba groseros rasgos rojizos, y desde el momento relatado, no ha dejado de sangrar.

Toda la semana el teléfono de Aníbal ha sonado, el número de Darío aparecía en la pantalla, Aníbal no se animaba a contestar, el dilema redunda en las contradicciones, una relación de muchos afecto y cuidado, un momento especial para iniciar la intimidad, tras un prudente tiempo transcurrido, un cuerpo perfecto, de un tono de piel gentil, frente a un pene no acorde, un desempeño tonto y al mismo tiempo agresivo, un final cercano al inicio (afortunadamente), poco afecto posterior, y ganas de no contestar el teléfono.
El daño es aparentemente menor, una fisura que calmará con antiinflamatorios tópicos, dieta y ablandadores de heces, pero hay más cosas que reparar. Las cosas se planean repetir, convencí a Aníbal de contestar el teléfono y retomar el tema. Un par de recomendaciones vinculadas a la sinceridad y a menos alcohol, se merecen el chance y espero que la próxima visita me permita concluir la historia, alejada de temas médicos, asociarla más a los detalles propios del motivo de este blog.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Cosas, amor .. y mas


Cosas… amor y mas

Javier sonríe mientras toma de la mano a Alejandro, su novio desde hace 10 años, y ambos mirándose el uno al otro, y sonriéndose de modo cómplice, me confirman la pregunta suelta en mesa, Si, si es posible que dos hombres se enamoren—afirma Javier, y retornando la atención a mí, sonríe.

Habían pasado por una crisis, esa era la razón por la que nos veníamos reuniendo desde hace 3 semanas, y por fin, tras esa frase, me di cuenta de que el trabajo estaba resuelto. No es la primera vez que en pleitos de a dos, se involucra un tercero como mediador, no para concretar la separación, sino mas bien para buscar la cercanía, sobre todo cuando este tercero, conoce algo de las formas de reconciliar y si estima viable esa ruta.

Pero es sano intentar reunir lo que aparentemente se ha roto, entre una pareja heterosexual las cosas tienen argumentos diferentes, la prole usualmente es el pretexto más común, seguido del qué dirán?, en el caso de una pareja gay, la cosa es compleja, ya que la prole más dramática es un cachorro, o algún gato, y el qué dirán? Es lo de menos tras todo lo que el resto debe haber dicho ya tras saber de la relación. La razón mas sincera para buscar la reconciliación, es el amor, de ahí la partida, ¿es posible que un hombre pueda amar a otro?

Tras ver los rostros de Javier y Alejandro, me animo a decir que SI es posible, una relación gay puede construirse sobre la base del amor, aunque usualmente, los pilares iniciales de dicha unión, no incluyan ese sentimiento.

Por qué razones un chico sale con otro? Las primera respuesta es generalmente, porque espera meterse a la cama con él, la adolescencia atrevida de hoy, ratifica tal idea. Por qué entonces el chico sigue saliendo con él? Porque le gustó lo que pasó en la cama y probablemente porque además está descubriendo a la persona que está dentro de ese amante. Las cosas pueden caminar partiendo de esos pilares, el deseo y el sexo, pero tras el paso del tiempo, uno puede empezar a extrañar otras cosas, el olor, el tono de voz, el sincero abrazo, el consuelo… se van generando otro tipo de dependencias, la historia gira haciéndose seria, se transforma en amor, y es rico poder darse cuenta de ese cambio.

El tiempo permite asumir retos, el trascender al entorno, a la familia (cuando es posible), al grupo de amigos, a la convivencia, a descubrir los defectos y a perdonarlos, a rescatar sus fortalezas y aprovecharlas al máximo, Alejandro me comentaba que puede pasar todo el domingo tirado en la cama abrazando a Javier, que solo necesita sentir su calor y el ritmo de su respiración, para reparar las fuerzas e iniciar la semana de trabajo con empeño, Javier lo mira con ternura, y me emociono. No han sido los únicos que he conocido y que me han transmitido esa sensación, por tanto si es posible. Es posible amar y dejarse amar, Amor es una palabra más grande aún cuando se trata de dos del mismo género que asumen experimentarlo.
Erick se niega aceptarlo, viene saliendo con un muchacho 3 años menor que él, (Erick tiene 21), me dice que solo es algo pasajero, sexual y fugaz, pese a eso, aun no ha intimado con él, se llaman por teléfono a diario, se cuentan tonterías por las noches, se buscan, se extrañan, sus besos suelen más tiernos que sexuales, sus manos han preferido abrazar que manosear, Erick en porte seguro dice que el amor no es viable entre dos hombres, y no se da cuenta que está latiendo intensamente por ese muchacho al que le envía mensajes de texto, mientras me cuenta que no lo quiere.

Marco amó a Humberto, tanto que lo dejó ir, no podía permitirse obligarlo a vivir bajo sus normas, metidos ambos en un closet más pequeño que una caja de fósforos, cuando la juventud de su pareja de más 4 años, le exigía salir, y ser él mismo, Humberto tenía el valor para hacer eso, Por eso Marco lo dejó partir, el amor no fue tan fuerte, pese a que Marco me lo comenta con los ojos brillosos y su pulso acelerado.

Roberto aceptó a Juan pese a ser distintos, lo ayudó a ser mas grande, y a realizarse, ambos son felices, el amor de Juan, no es solo agradecido, es veraz, aprovechó de lo que la vida le ofreció para dedicarse el resto de la misma a hacer feliz a su pareja.

Poder llorar abrazando y diciendo “ te amo”, mirarse coquetos pese a los años en desnudez sincera mostrando los cambios que nos alejan de la belleza, pero que nos acercan a la perfección, compartir una copa celebrando el paso del tiempo, con la misma ilusión año a año, despertar y arrancar una sonrisa renegona, al estrellar los labios en los de aquel que comparte nuestra cama día a día, reír por sus logros, llorar por su pena, lograr el silencio cuando él necesita solo eso, entregar todo, a cambio de nada, y al mismo tiempo recibirlo todo, sin necesidad de pedirlo, Si pasa, es posible, es amor, y no hace más que ratificar que Amor es una palabra aun más grande, cuando se experimenta entre dos que son del mismo género.

viernes, 29 de octubre de 2010

a Ti...


A ti..

Podría identificarte con solo sentirte respirar.
El notar que estás vivo me anima.
Me alertan de mil sensaciones que se potencian,
Mi olfato percibe tus trazos a limón
Y mi boca saborea el chocolate que tanto te agrada,
Mis manos recorren mentalmente tu piel,
Se detienen en la rudeza de lo masculino
En el brote de tu pilosidad
En las zonas que se humedecen
En las que se transforman haciéndote más grande,
Y mis ojos aun estando cerrados,
Pueden contemplarte,
Saber que estas calmo
Que me miras fijamente,
Que intentas sentirme, olerme, tocarme,
Que me imaginas en tu mente,
Que me tienes cautivo en tus sueños,
Que tu alma se comporta como la mía,
Que aprendieron juntas a quererse así,
Que no intentan olvidar lo ganado, que pese a todo
Disfrutan el concepto, la idea, el sueño
Se disfruta la vida en ausencias,
Porque eso permite añorar
Porque eso da esperanza,
Porque en soledad se permite reír, cantar, disfrutar
Porque se trata de ti, de mí, y de eso que solo fue nuestro
Que aun lo es, y que será
Así como tú lo ofreciste, eterno
.

martes, 19 de octubre de 2010

TecNicaS y GuStoS


Técnicas y gustos!

Me imagino a Marco tirado sobre la cama, después de haber disfrutado de mil maniobras con su ocasional cómplice, está desnudo, con los brazos extendidos a sus costados, respirando agitadamente, con la luz encendida, y la cama desecha, una fina sudoración acompaña su agitada respiración, a su lado, y por un instante olvidado, aquel que lo ha provisto de placer, Mi amigo es indiferente al afecto post coital, necesita de sí para disfrutar esos instantes, para rehacer mentalmente lo acometido y así prolongar su orgasmo.

Comparto con él ese gusto por la desinhibición, desnudez plena (inclusive en invernales ocasiones, no se justifica la presencia de las medias siquiera), por la iluminación, no solo hay que oler, saborear y rosar, hay que ver lo que se hace. No es preciso ser corporalmente perfecto, para disfrutar de un cuerpo desnudo y mejor si es posible reflejarlo en alguna luna o espejo.

Carlos tiene un amante ocasional, Erick, mucho menor que él, y de dotes sexuales extraordinarias, (y son confesiones sinceras, de un amigo en copas), es rudo, para ser menudo, y le gusta la rudeza, no enfermiza claro está, adora que lo mordisqueen, suavemente, sobre todo en las orejas, que las arremetidas no respeten una dirección exacta, que jueguen con los costados que arranquen suspiros y gemidos sinceros, asociados a cierto dolor. Erick adora que Carlos lo seduzca hablándole cosas que él es capaz de comprender pese a su juventud, que lo despierte en la madrugada y lo profane somnoliento, que lo deje meloso, húmedo y algo adolorido.

Cesar me contaba que Lupo, su pareja de casi 4 años, había migrado de gustos, originalmente lo conoció activo y él, pese a su preferencia por esa misma opción, había cedido en la mayoría de ocasiones, hoy en día, Lupo a sus 46 años, prefiere ser invadido por Cesar, le ofrece gentil sus redondeadas y aun endurecidas nalgas, de costado inicialmente, y sede rápidamente al decúbito para sentir a su amante ingresar por esas rutas que antes detestaba, respira fuerte y gime libremente, porque sabe que Cesar se enciende más, tras escuchar esos sexuales alaridos, constantes, rítmicos, agudos y graves al mismo tiempo.

Miguel es exigente y tierno mientras ama, me hablaba de la manía de Alejandro, su ex pareja (y amor de su vida, según sus palabras) de recorrerlo generosamente con las palmas de sus manos extendidas, de colocarlo frente a él, y tendido sobre la cama, abrirle las piernas y penetrarlo mientas dirige ambas piernas hacia sus hombros, una vez ahí, morderle sus pantorrillas con tranquilidad, y retorcerle los pies con ambas manos, sabe que le gusta encontrarse con unos pies cuidados, de uñas alineadas y suaves, Miguel siempre cuida de ese detalle ya que guarda la esperanza de reencontrarse con Alejandro.

Augusto le agrada hablar con vulgaridad mientras Mariano, su pareja, lo penetra, le ha dicho entre frases y frases, cosas típicas como “más fuerte”, o “dale más rápido”, ha sido más audaz lanzando algún improperio, o sugiriéndole cosas osadas como que incluya un dedo en la penetración, o que juegue con algún complemento de consuelo, pero el juego se limita a las frases y respuestas breves, ambos mantienen ese lenguaje mientras calman sus deseos.

Javier, asiduo lector de este blog, disfruta hacer el amor, en el rol de activo, mientras mantiene en su interior algún juguete, a Jaime, su amigo, le agrada que lo marquen, ha pedido varias veces que le dejen una línea dental (marcas de mordisqueo) en las nalgas o con frecuencia en las tetillas o las escápulas.

Manolo, odia la televisión encendida o la música, sus 45 años le exigen mayor concentración y esos elementos lo distraen con facilidad. Rolando su pareja, con quien ya comparte más de 8 años de relación y convivencia, exige aún, hacerlo bajo las sábanas, obviar la luz, y ocultar los cuerpos durante los roces y demás maniobras.

Juguetes, frases, posiciones, estilos, sonidos, y mil detalles a los sentidos, existe una diversidad complementos, que no son más que eso, un complemento a la confianza, a la libertad y al deseo, que es lo que debe primar en un encuentro sexual, no le agrego amor, porque nadie ama cuando penetra o es penetrado, la mente está en otro sitio durante esos instantes, así que se permite esa fuga al amor tradicionalmente vinculado al sexo, para disfrutar de esa perfecta forma de conexión, que se nos ha permitido conocer y que asociada a la imaginación, nos permite enriquecerla con mil y un condimentos, los cuales probablemente se queden cortos, frente a este espacio virtual y a mi escaso vocabulario al respecto.

martes, 12 de octubre de 2010

coMo Tu!


Como Tu!!!

Tengo frio..- susurró Alberto- Acércate más, pégate a mi respondió toscamente Jaime, la cama era muy amplia, y cada quien ocupaba un extremo de la misma, la desnudez era total, pero la oscuridad no era lo suficientemente cómplice como parta permitir el acercamiento sexual buscado.

-Es siempre así, les invitas un trago y los llevas a tu cama?- No- Respondió Jaime, a veces es en un cuarto de hotel, o de pasada en el baño de la disco- su tono fue sarcástico, algo hiriente, Alberto se alejó ligeramente, pero Jaime lo cogía por las nalgas acercándolo a su pene erecto, Alberto no conseguía excitarse. Conoció a Jaime en la discoteca, le pareció atractivo, se dejó seducir, se permitió ir a su casa, se metió a su cama, pero ahora quería escapar, se lamentaba de su osadía, sus veintitantos no eran suficientes, pero casi los mismos veintitantos de Jaime. En ese momento supo que no habría salida, tendría que complacer a su acompañante casual, pese a que no disfrutaba del momento.
- Hey!!, más suave- un dedo se escabullía por las nalgas de Alberto, Jaime estaba agresivamente excitado, olvidó humedecerlo, intentó introducirlo, Alberto se lamentaba mentalmente, se preguntaba qué hacía allí?, cómo no se permitió dudar?, ya era tarde, los besos con olor a cerveza invadían su cuello y su boca, Jaime se percató de la indiferencia de su amante casual, y fue más agresivo, el alcohol lo tenía a mil, entre belicoso y excitado, lo casual del encuentro le permitía ser diferente, ser malo, al fin y al cabo no volvería a ver a su acompañante, Alberto seguía lamentándose mentalmente.

Las cosas se sucedieron rápidamente, ven acá! Renegó Jaime, giró a Alberto con escasa delicadeza, se enfrentó a sus nalgas a media luz, eran redondas, duras, porfiadas, una se ajustaba duramente a la otra, los dedos de Jaime hacían su esfuerzo, el resultado era escaso, deslizó sus labios en la espalda de Alberto, llego al nacimiento de sus nalgas, se internó entre ellas, Alberto se relajaba parcialmente, toqueteó con la punta de su lengua, un ano escaso de vello, tenso, ajustado, sintió su relajación, lo exploró con la lengua en pleno, la deslizó insistentemente, humedeció la zona con generosidad, escapó rápidamente y retomó la exploración con su pene.

Lo penetró toscamente, Jaime ajustaba sus labios para no gritar, mordía las sábanas, Vamos!- susurraba Jaime, Alberto gemía por el dolor intenso, Jaime disfrutaba de eso, por suerte la movida fue rápida, tras dos o tres arremetidas, Jaime retiró bruscamente su virilidad del interior de Alberto, y en cuclillas sobre su espalda, masturbó agresivamente su pene, consiguiendo un fluido cálido, y abundante esparcido sobre la espalda y nalgas de su cómplice. Alberto no disfrutó del momento, odiaba a Jaime.

Jaime se tendió sobre la cama, Alberto no decía nada, te gustó? Preguntó Jaime, Alberto permanecía en silencio, sé que si- afirmó Jaime, se puso de pie y se vistió, al cabo de unos segundos, más apuró a Jaime para que haga lo propio y para que se marchase.

Alberto salió esta noche de la disco, acompañado, el acompañante lucía menor que él, de apariencia frágil, alto pero delgado, ligeramente amanerado, Alberto le invitó un par de tragos, le propuso escapar a su dormitorio, él aceptó, una vez en la cama, ya desnudos y tendidos, Alberto obvió besarlo, humedeció su pene y sin mediar caricias ni consultas, arremetió a la fuerza en ese orificio negado, él gemía de dolor, Alberto se tomó su tiempo, y concluyó en el interior con la calma propia de dicho final, al cabo de un instante , encendió la luz, y le pidió a su ocasional amante que se retire, que ya era tarde, mientras sonreía para sus adentros.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Aun Presente!!

Un cálido abrazo, pese a la ausencia, a la distancia, al compromiso de darnos al mundo para cada cual, aún estas en mis pensamientos, en mi corazon. y me arrancas sonrisas al evocar..
espero que ayer haya sido pleno para ti y un feliz día.
Un Abrazo

lunes, 4 de octubre de 2010

AmoR o Qué?


Amor o qué?

Javier tiene 18 años, y dice estar enamorado, en realidad ha iniciado hace dos semanas una relación con Pancho, un par de años mayor, de excelente perfil, es estudiante de medicina, va por el segundo año, es muy discreto pese a que sus padres conocen su opción, sus amigos más cercanos son un grupo abierto, y comparten con él no solo sus intereses sino además su seriedad por el vida y el futuro.

Javier acaba de terminar el colegio, Pancho lo deslumbró la primera vez que se vieron, no por la impresión inicial vinculada al aspecto físico (no voy a describir a pancho, ya que Pancho no es muy atractivo), sino tras los dos primeros minutos de conversación. Javier es lindo, adolescente aún, dulce, de maneras delicadas, romántico e impresionable. Ambos salen desde entonces, y ayer fue su primera y gran pelea.

Llegaron a casa de Javier, sus padres llegan muy tarde del trabajo, habían planeado tener intimidad, Javier era inexperto, pero no virginal, Pancho tenía más experiencia, pero tampoco el atrevimiento de la confianza que dan los años, lo conversaron, y quedaron para ese día, Javier estaba ansioso, Pancho no lo demostraba, pero sentía lo mismo.

Una vez en la habitación, Javier toma la iniciativa, lleva a su pareja al borde de la cama, lo acaricia por la nuca y lo besa tiernamente, le susurra al oído: “estas acá conmigo porque te amo”.

Pancho se separó tiernamente y se puso de pie, pareciese que le habían hablado en alemán, ya que no entendió el significado de esas complicadas palabras. “te amo”.

Para tener sexo no es necesario amar le dijo suavemente, pero convencido de eso, ¿cómo dices? replicó Javier, no es que no sienta nada por ti, pero estamos iniciando algo, amor es una palabra mayor, respondió y merece su momento. Yo te amo le dijo Javier. No es posible, Cómo que no? Qué sabes tú de lo que pueda sentir yo? Mejor no discutamos aclaró Pancho, quien le dio la espalda y se fue de la casa.

Javier se quedó llorando.

No se han llamado desde entonces. Creo que se extrañan.

Pancho no quiere que las cosas se den así de rápido, el cree en el amor que conoce, que se siente eterno, que es sublime, que nos ilusiona, que está en el extrañar, en el soñar despierto, en el amor que ve entre sus padres, que está seguro que es posible, y que jamás se expresaría en un momento de cama.

Javier sabe que siente algo grande por Pancho, el quiere sentirlo, lo necesita, es su pretexto para dar más pasos, pero aun no sabe lo que es amar, al menos no de la forma en la que Pancho entiende ese concepto, aunque la forma en la que siente Javier no es mala, es sincera, es su adolescente e insipiente manera de ver el amor.

Javier me pidió que hablase con Pancho, fue como que su ruego, Javier lo extraña, siente su ausencia, pero Pancho necesita que se le aclaren esos conceptos a su pareja, y por lo que noté al hablar con él, veo que no tiene la paciencia ni la intención calma por hacerlo.

Uno nunca encontrará a la persona hecha a la perfección para nuestros gustos, que coincida en precisión con nuestra relación de estándares, tenemos que tolerar las imperfecciones y hacer que los cambios, se hagan por querer hacerlos, no obligados por mantener un vínculo que a veces podría hacernos más daño que darnos la felicidad que esperamos. Amor es un verbo complejo, no por su naturaleza gramatical, sino por su trasfondo sentimental, propio del ser humano, de nosotros, y se hace esquicito cuando se trata de amor distinto, de amor fuerte, de ese que es preciso entre hombres, entre dos hombres, del amor que un gay está dispuesto a dar, sintiéndose feliz, cuando además tiene la suerte de recibir de modo reciproco. Uno aprende a amar mientras crece, démonos el tiempo para darnos esa certeza, para disfrutarlo en su evolución, para estar seguros de que estamos sintiendo algo más de lo que a veces se transmite con esas simples y al mismo tiempo complejas palabras.